lunes, 22 de junio de 2015

Sí, soy un niño.

Todos y cada uno de los días me gusta jugar a montarme en el metro, mirar los rostros, las apariencias de las personas que en él viajan e imaginar.
Imaginar la vida de cada uno de vosotros y vosotras, imaginar vuestro trabajo, imaginar e inventar vuestras vidas. Me hace feliz este juego, es el momento más creativo de mi día y me hace sonreír.
Espera.
Echa el freno.
Para.
¿Me pasa solo en el metro? Siendo realistas, no. Me pasa a diario en el metro, en la calle, en el supermercado, en el autobús. Es un juego al que llevo jugando desde que era niño, hace mucho ya de ello. Es mi juego favorito y no me he dado cuenta hasta ahora. 
Es simple, sencillo y muy barato, sobre todo barato.
Me hace sonreír.
Me encanta mirar a vuestros rostros, inventar y saber que todos y todas sois mis musas, me hacéis feliz.
Todas las mañanas me levanto sonriendo porque sé que saldré a la calle y estaré viviendo en un mundo feliz. 
Mi mundo, el Mundo de Nunca Jamás. 
Un mundo en el que yo soy Peter Pan y vosotros mis niños perdidos. 
Quizás os asuste, pero he de confesar una cosa. 
Me gusta jugar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario